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jueves, 25 de julio de 2013

Mís condolencias



Mis condolencias a los familiares de las personas que perdieron sus vidas en el descarrilamiento del tren, en Santiago De Compostela.


jueves, 9 de mayo de 2013

Un loco


Uno más... Un amanecer más donde el mate, fiel amigo y hasta confidente diría yo, me acompaña... El perro, que por ahí anda moviendo la cola porque me levanté...
Años desde que salí de mi país natal, años de alegrías y tristezas, donde momentos buenos y malos formaron parte del cóctel de la vida. Un hijo y un adiós...

La libertad de los 20 años, decisiones a tomar, caminos en frente... Entre mil “Uno”... Bienvenidas y despedidas, una de la mano de la otra, senderos por recorrer, responsabilidades creadas...
Mujeres al borde de la existencia, unas con dejo de bondad, otras enseñándome la maldad...
La esencia nunca muere, aun a golpe de fuerza perdura sobre todo...

Algunas damas, que acariciando mi rostro dijeron amarme tal cual soy, otras prefirieron quererme en la oscuridad, una secó mis lágrimas, la otra me hizo llorar, una durmió en mi pecho, otras me dieron la espalda..., unas temblaron entre mis brazos, otras solo saciaron su sed... Algunas sonreían al mirarme, otras se odiaron por amarme...

Quizá enseñé parte de mí y con ello intenté dar un poco de sentimientos, entregando así lo que para mí es, simplemente ser amigo, amante y hasta loco...
No doy todo, me falta la otra parte, por eso tal vez, hoy, un día cualquiera de invierno, estoy sentado en casa, disfrutando unos días libres y haciendo reconto de vida.
Yo que he recorrido como cualquier ser humano “Mí propia vida” Soy responsable de cada día, cada noche, esperando al vértice de mis sentimientos a “Esa mujer” ... Quizá ella anda recorriendo el mundo, sea una gran profesional y corra de país en país, tal vez sea una ama de casa, dedicada a su familia, esposo e hijos o a lo mejor simplemente esté sola... ¿Me sentirá? ¿Sabrá qué en alguna parte del universo vivo por ella? O no, lo más probable que no me recuerde...

Nostalgia por estar en esta casa absoluta dueña de una mujer del siglo pasado, un amor real y sobre todo “Nuestro”
Mientras tanto sobrevivo entre penumbras de un pasado marcando el presente...
Opté por entregar mi esencia a través de los libros, libros con historias, algunas reales, otras sacadas de la fantasía entremezclada a la realidad, ser yo mismo cuando me sumerjo en diferentes crónicas, sacando de mi corazón los sentimientos profundos del amor y la amistad…
Caminar páginas sedientas de vida, donde un pensamiento crea un cuento para que otros se deleiten en letras forjadas con cariño para los demás.
Aquellos cuentos de niños que me hacen pensar, ¿cuántos críos se dormirán? mientras que su madre lee una de mis leyendas infantiles. Y después, con el paso del tiempo ese libro quedará allí, en la gaveta de los recuerdos, recuerdos que tal vez mañana, ese hombre o mujer lo tome en sus manos y acariciando la tapa de esa obra, evoque su niñez y pueda hasta volver a leerlo a sus propios hijos, mostrando una vez más, que la vida siempre da vuelta y que uno puede sentarse donde en otra ocasión se sentó alguno de sus progenitores y vea tendido en la pequeña cama, a ese hijo, que en el pasado fueron ellos mismos.

Tonterías de un tonto, deseos de un soñador, parte exclusiva de un hombre y deseos de un caballero.
¿Cuántas veces le hice el amor a esa mujer por medio de mis escritos? Infinidad de veces, casi casi incontables ciclos.
Así como también, encerrado en esta casa me perdí en el ático, secreto escondite que nadie ha pisado, allí donde aguardan por mí, pinturas de siempre, ¿Quién me enseñó a pintar? La vida... Cuadros ocultos, tapices guardianes de mis íntimos anhelos.
Anoche discutí con una mujer porque no le permití cruzar la puerta de ese desván... Se fue enojada y me quedé sonriendo, porque sigue siendo “Mí secreto”

Cuando mis dedos en amaneceres alocados y llenos de nostalgia cabalgaban un lienzo, lo acariciaban estando vacío, comparándolo a la vida... Porque sobre él debería de crear una historia... ¿Qué diría la gente si supieran que pinto con mis dedos? pues no necesito pinceles para darle forma a mis cuadros.
Afirmarían que estoy loco... Por eso tal vez mis representaciones pictóricas duermen en esta casa, en ese rincón cómplice de mis locuras.
Como allí descansan mis esculturas, hechas por mis manos, sin orden..., pero... ¿Quién dijo qué soy ordenado?... Nadie que realmente me conozca un poquito...
Quizá mañana siga escribiendo algo, cosas sueltas, pero a fin de cuentas así es mi vida... Acaso... ¿Encontraré alguien que me entienda? ¿Alguna mujer que sepa guardar silencio cuando esté pintando? ¿alguna dama que no critique mis dedos cuando dibujan sin pincel? ¿Existe esa amazona?... Si es así... Señor... ¿Házmela ver?... Se quien es y aunque no la encuentre, sé que la hallaré entre mis libros, mis esculturas y esas pinturas a medias... Quizá cierto día sus dedos puedan caminar mis lienzos... Y dejen ese toque de mujer en ellos...

Como ese... “Mí piano” que sin saber tocarlo lo toco, que, sin entender de notas, invento melodías... Teclas que al son de mis dedos me confiesan que ella anda por ahí, puedo sentir sus pasos, más no verla, me niega su amor, me devuelve la locura y sigue acunando mis ganas, mis deseos, aún sin entender, que yo existo... Esa dama que, sin darme su presencia, se presenta cuando mis manos acarician otra mujer en noches de pasión, ella, que no me permite hacer mil cosas, ella, que, sin intuirlo siquiera, me prohíbe amar a otra, ella, que negándome su mirada me mira en silencio cuando intento perderme en cuerpo ajeno... Ella, a quien amo aún sin conocer.
En otro momento seguiré, ahora me retiro al ático, desde donde puedo ver, no solo mis tierras, sino también esos animales que de alguna manera llenan mis días...

Un caudal de deseos arrebata mis pensamientos arrancándome un solo anhelo... “Estar en el Mediterráneo” Allí, donde tendré mi casa, más para mí, será mí castillo, donde podré adornar mi loco mundo con cada cuadro, cada libro y esculturas... Donde a orillas del mar pueda seguir esperando a esa princesa... Y si no aparece, al menos legaré esa residencia a un gobierno para museo de mi propia historia, de esa manera tendré la esperanza de saber que aún después de muerto, la seguiré esperando, porque a lo mejor, un día o tarde cualquiera, ella por curiosa se acerque a fisgonear esa exposición, y sin querer, una lágrima caiga de su rostro al pasar un dedo por mis lienzos y sin saber porque, experimente una sacudida...
Y sé que dicha sacudida la producirá mi anima desde otra dimensión, al sonreír diciendo...

- ¡Sabía que vendrías!

Y siga su camino sin conocer que esa mansión, esas pinturas, esos libros, esas esculturas y ese piano... Pertenecieron a ella sin siquiera haberla conocido...
Un Loco... Toujours...

miércoles, 10 de abril de 2013

Palabras



Por palabras se recibe a un niño cuando nace, se da el si en la Iglesia al casarse o se convence al juez para divorciarse.. Las palabras condenan a muerte al culpable o inocente, se le educa al crío, se encamina al adolescente, las palabras nos cautivan, nos enervan, nos definen, nos entregan en una noche de pasión desenfrenada cuando es el si de esa Dama Amada, quien nos deja proseguir al sentir en su escote nuestra mano temblorosa…

Son las palabras que nos frenan al pasar, que nos llaman al seguir o nos incitan a cambiar, las propuestas indecentes, la cordura o la sinceridad, la mentira, los recuerdos, los momentos al soñar… Fumemos un cigarrillo, compartamos el mate o te invito un café.. Dialoguemos en Silencio, miremos el Mar o démosle rienda suelta al hablar…

Palabras que se expresan al mirar el firmamento, entregar un anillo o decir lo que tenemos dentro.. Situaciones amargas, dulces tardes de nostalgia…

Palabras que ordenan una guerra o detienen una muerte, las que dicen al paredón o aquellas que reconocen haber cometido un error, expresiones que sin saberlo entregan felicidad o portan la maldad, los altavoces anunciando la llegada de ese vuelo que trae a tu ser Amado, o la del medico en el hospital diciendo que no se puede hacer más…

Nos cambia la vida, un instante, una situación, nos redime a ser nada o a ser todo por Amor, sabemos que están allí, muy metidas en el corazón y en ocasiones sentimos no poder manejarlas con altura, orden y entera educación.. Palabras que duelen y lastiman a quien Amamos, o que llenan de felicidad a quien en nuestros brazos mimamos.. Cuando estamos enojados las palabras son puñales desconsiderados que se clavan en el Alma de quien atacamos, pero son esas mismas palabras transformadas en disculpas que curan esa herida cuando reaccionamos…

El poder de las palabras que a algunos no les hace falta pero a otros nos quiebra el Alma… Palabras que a veces son indiferentes y otras tantas nos devuelve la vida en una sola expresión, palabras que poseen la fuerza de levantarnos cuando estamos caídos o de tirarnos cuando somos altivos.. Palabras que se le ponen a una melodía y forman así lo mejor de una canción… Un Te Quiero, Un Te Amo, lo mejor de nuestro Yo… Palabras que quizá no hacen falta, pero otras veces nos regala una sonrisa, nos arranca una Lágrima o nos da de frente con la realidad dulce o amarga de una inesperada situación…
Las palabras dueñas de mis historias, guardianas de infinitos secretos… Con una palabra se hunde y con otra se levanta, con buenas intenciones se eleva al cielo y con otras tantas se difama…

Palabras que como dije antes, a algunos les son indiferentes y a otros nos pega en el centro del Alma… Pero… ¿Qué sería el mundo sin palabras?

Por eso al levantarte cada mañana recordá algo… Tené en cuenta que… Quizá sin que te percates de ello… Una sola palabra salida de tus labios puede rescatar del abismo a un ser humano, darle aliento a un niño cansado o sencillamente decir a tiempo un Te Amo y con ello saber que somos dueños de lo que en palabras legamos…

martes, 9 de abril de 2013

Solo en Mí lecho



Son las dos de la madrugada, despierto sobresaltado enfrentándome al Silencio, me despojo de las sábanas, desnudo mi cuerpo y desnuda Mí Alma… Recorro mi piel con la mirada, piernas peludas, cadera estrecha y un poco de panza, juego con esos vellos de Mí pecho, acaricio mi barbilla y enmaraño mi pelo… Mí mano cae sobre el bureo buscando los cigarros, tomo uno, lo enciendo, lo paladeo, lo aspiro y con rabia contenida lo apago contra el cenicero… El humo que queda vaga por la habitación, se escapa por la ventana, choca contra la brisa esparciéndolo por Mí cama.

Estoy nervioso, no se que es lo que me pasa, se agita Mí pecho, se despiertan Mis ansías, siento una excitación con despecho marcado que arrebata Mis ganas, doy mil vueltas en mi lecho sin poder retomar el sueño, la incomodidad arrancándome la calma…
Permanezco boca arriba cubriéndome con la sábana, mientras la luz de la Luna juega con Mí pasión excitándome sin treguas, miro hacia abajo encontrándome con ¨Esa¨ mi protuberancia, cual arrebatada y loca pretende que me quede quieto frente al capricho de sentir a esa Dama a Mí lado…

Permito que Mí mano tome vida propia acariciándome el cuello, bajando por el pecho sin recordar lo que está bien o aun es censurado por lo correcto. Acaricio Mi pierna izquierda y sin querer rozo la intimidad inquieta, subo desde Mí rodilla y dejo caer mi mano en la entrepierna, siento la locura de un deseo abrazador y casi violento, me agito un poco más pensando en ella, cerrando los ojos me deleito con sus pechos, recorro cada centímetro de una piel hambrienta donde creo que sus deseos acarician Mí cuerpo, chasqueo la lengua mordiendo Mis labios, el corazón se pone loco mientras sus latidos cabalgan hacia donde está ella. Siento que la dureza de Mi masculinidad reclama por un instante de incoherencia, aprieto Mis ganas y no dejo la mano quieta, encierro entre mis dedos la punta de los propios deseos y presiono sin saber a donde me llevará todo ésto…

Imagino la boca de esa Dama recorriéndose entero, sintiéndose ella mujer y yo su auténtico Dueño, percibo sus manos en mis vellos, sus ojos en los míos, la locura del mismo tiempo, arrancando silentes desvaneos… Un Gemido se me escapa y quiero pegarle al viento, pero presiono más mi mano y sin preámbulos me muevo, intentando quizá, atrapar un instante de fulgentes anhelos, la respiración se vuelve loca y el corazón late con fuerza, como palpita entre mis manos las ansías a punto de estallar…
La imaginación me lleva a ver a esa mujer sobre mi cuerpo, cabalgando como Amazona en celo y tirando fuerte de mi cabello, no puedo controlar lo duro de mis deseos, desconozco como se detiene un capricho llamado ¨Inoportuno desenfreno¨

Pero no quiero pensar, tampoco ante eso claudicar, prefiero con ternura y fuerzas seguir, porque no es justamente un momento donde pueda de Mis instintos huir, por eso y casi con la brutal fuerza de un apetito incontrolable, sigo en movimientos casi salvajes… Pensando en las palabras de esa Diva que sin reparo ni vergüenzas me nombra exigiéndome un momento de entrega total… No puedo más, me gana el éxtasis de lo irreal, suelto con brusquedad Mi enervante piel sedienta de placer y estiro las manos a los barrotes de mi lecho, cual silentes testigos de mis locuras, callados reciben la fuerza de mis manos, porque los estrecho con firmeza al palpar esa ebullición en mis adentros, donde sin peros ni esperas me dejo llevar por la potencia de sentirme su Amante aunque más no sea dentro de mis pensamientos…
Ruego al cielo un segundo de sosiego al presentir lo indiscreto de un momento, ese que me asalta como loco aventurero dejando escapar lo más intimo de mi cuerpo, la esencia blanquecina que se esparce desesperada buscando un sitio donde chocar y quedar por siempre aprisionada… Más solo encuentra la soledad amarga de unas sábanas que al recibir la humedad de mi piel quedan empapadas, mientras un Gemido a gritos desesperados lo atrapa el viento que entra por la ventana y es mi corazón alocado que clama la cercanía de esa mujer, quien posiblemente al sentirme pueda estar alterada, entre manojos de incertidumbre y totalmente excitada por saber que su hombre tuvo un Clímax al pensarla…

Suspirando hondamente y temblando sin consuelo una lágrima cae mojando mi cara, y dejando otra huella de humedad en Mí almohada. Recostándome en los barrotes miro exhausto la tela por Mí esencia impregnada y en tanto un cigarrillo besa Mí boca pienso en ella y me pregunto… ¿Sabrá realmente cuanto Yo La Amo?
Apago el pucho, está vez entre Mis manos, no siento el dolor de la braza, pues no hay calvario mayor que no tenerla a Mí lado y en Mí cama…
Desposeído de toda vergüenza me quede dormido entre sabanas mojadas…
Al despertar sonó el teléfono…

-    Hello..
-    Julián….. ¿Por dónde andas?
-    Me quedé dormido Mí Amor…

Y sin decir nada comencé de nuevo el día… Sin confesar lo vivido, sin pensar en la Distancia… Tan solo me quedó el sabor de la maldita espera vestida de arrogancia…

sábado, 6 de abril de 2013

La... Mí Pluma


Mí Pluma… Compañera inseparable, Amiga silenciosa, la Dama centinela de Mis Secretos cada vez que me equivoco, líneas tachadas, fastidio ante algo que no sale bien…

Ella que sin llegar a comprender porque la dejo en espera frente a la continuidad de una historia, se queda en Silencio y solo acata la orden de Mis dedos en ese instante en que al detenerme en letras y espacios me pongo a dibujar triángulos sin sentidos o líneas sin camino fijo.

Ella, la misma que tal vez perciba el sudor de Mis manos, la egolatría de no compartir más que con ella Mis propias faltas, quien absorbe la energía y protege Mis desvaríos.

La apoyo sobre la hoja, la hago girar entre Mis dedos, cae al suelo, la levanto, de pronto la muerto, jugueteo con ella entre Mis labios, celosa de Mis besos permanece callada y descansa encima del escritorio cuando salgo del despacho, pero es también quien vela Mí sueño, duerme muchas veces entre Mis sábanas cuando rendido me quedo dormido con las hojas y la Pluma sobre el Lecho…

La importancia de una Pluma aunque hoy en día existan otros medios de escritura, es la importancia de no olvidar que fue ella la ancestral y original dueña de las emociones de aquellos primeros Escritores primitivos de tiempo, espacio e historias nacidas de sus Almas para ser entregadas a través de la tinta salida de una Pluma…

Una Pluma… Por ella se escribieron infinitas cartas de Amor, declaraciones de cariño y deseo, marcas profundas por un desconsuelo o las cortantes frases de una ruptura, por una carta que llevaría la noticia de un “Ya no te amo” o quizá la algarabía de un “Te Necesito a Mí lado, ven”

Tinta y Pluma, vida y muerte, reconciliaciones y peleas.

Nunca jamás una Pluma dejará de ser la Auténtica Dueña encargada de llevar a un papel lo que está guardado en Mí Alma…
 

La Inspiración



Inspiración… Palabra compleja de describir pero sencilla de sentir…

La Musa que cabalga sin saberlo en nuestros sueños, aquella Amazona desafiante, quien nos mira con recelo, la más desconfiada de las Damas, aunque en el fondo entrega lo mejor. Ella que me despierta en madrugadas, sin importarle mi descanso, simplemente golpea la puerta del Alma y pasa para sacudirme de dudas y si no las tengo, las inventa para retarme a sacar lo mejor de Mí.

Una Musa, Mí Musa… La encuentro en la cima de las montañas, en el sonido del río o tal vez en la tranquilidad de aquel lago… La Naturaleza ferviente y desbordante de nostálgicas mañanas frías o tibias, pero siempre ahí, como compañera inseparable de la Mujer que convertida en Musa me sigue por todas partes, a veces sin dejarme dormir, otras sin permitirme hablar, tan solo sonríe de costado incitándome a escribir, a crear, a ser yo dando todo y nada, a morir en el sublime vértice de los deseos confesados a medias…

Esa es ella… La Mujer Eterna y Amiga entrañable… No puedo vivir sin ella, pero ella tampoco puede vivir sin Mí, es un conjunto de mágicas sensaciones, alfombra roja y mantas de terciopelo, cama de plumas y techo de espejo, Música suave y gritos en silencio…
Ella, cual dueña de los sentimientos me hace desgranar hasta el último de mis intentos en pos de una historia salida de los más hondos desafíos y sentidos que: En el Alma de un Escritor permanecen presos.

Si hablamos de Inspiración, siempre aparecerá ella, como hada de todos los sueños, rígida y fuerte, tierna y dulce… Esa es la Musa que acaricia Mis sentidos alocados, sensaciones inentendibles o preguntas las cuales solamente ella guarda y entrega cuando quiere las respuestas, respuestas sinceras pero llenas de desafíos, mirada perdida en mis ojos, sus ojos cautivos. ¿Cautivos de qué?

Sencillamente Cautivos de Mis deseos, cuales gendarmes libres de toda sociedad, dinero o status, vuelan en Pleno Silencio tan solo para alcanzar a su lado un sueño… El sueño de tenerla entre Mis brazos para Amarla con fuerza y sin recato, porque ella “Mí Musa” da vida a Mis Libros… Sin saber que el alimento a su propia vida son Mis dedos caminando su cuerpo, porque sin hacerle el Amor cada noche a escondidas, ella no sabría como darme la mejor de las leyendas...

Ella no lo sabe… La Inspiración quien muta en esa Musa, Señora de Mí Alma y mi piel, es la que en secreto se deja Amar para alimentarse del Amor que llevo dentro y así saciar su sed de Cariño y Sexo…

Porque solamente un Escritor puede darle vida a esa Mujer y ella darle vida a las manos de un loco enamorado de la vida y el Amor, pues al contacto de Mis dedos con su piel es cuando se prende esa luz llamada Inspiración…

Inspiración… Palabra compleja de describir pero sencilla de sentir.

El contenido



El contenido es la parte más difícil quizá, porque cuando esa Musa bailotea en la mente con el intento de hacer crecer ideas, lo logra pero… Es difícil acoplar las imágenes que bombardean nuestro sentir con el acto de pasarlo a letras, las cuales deben tener sentido…

En el retrato para identificar el poder de Mis propias palabras, puse una Mujer representando un ángel que abraza a un hombre, quizá porque en parte es así… Uno deja en el contenido de cada ejemplar sentimientos complicados, sueños imposibles y posibles, relatos que me ponen nervioso al llevarlos a un papel y en la mayoría de las ocasiones se necesita de ese ser, ser que yo le llamo la misma Musa vestida de arlequín, quien me protege dándome seguridad cuando las dudas me asaltan o tal vez, cuando la Soledad pretende ceñirme a su cintura.

Ella…, en su abrazo amistoso ayuda a que Mí Alma se sienta superior y pueda continuar cada historia.
El contenido de cada Libro guarda mucho de Mí, por eso siempre se a dicho que: Cada obra es como un hijo, en parte suele ser así, pues un hijo tiene algo de nosotros y el texto también, dejamos aunque nos rehusemos a ello, infinitos sentimientos y sentires que se unen en algún plano inmaterial para llevar a cabo la realización de crónicas de vida y acción.

Por esa razón, al leer un Libro de otro Artista y de pronto no encontrarle sentido, de todas maneras lo dejo prolijamente expuesto en la biblioteca de Mí despacho, porque se que esa persona puso lo mejor de si para crear el contenido explicito y único de sus propios sentimientos y me parece una falta de Respeto el tirarlo a un costado.

Pues a pesar de no gustarme su historia, aprendí algo de cada Letra, al menos la intensa lucha de un ser que intentó obsequiar algo a quien lo lee.
Considero cada Frase como el crecimiento de un hijo, cuando lo educamos, acariciamos, enseñamos, guiamos, cuidamos cuando enferma, reímos cuando es feliz, el contenido es igual, etapas fuertes y batallas constantes antes las dudas insistentes de: ¿Si lo hicimos bien? Hasta que al final podemos verlo volar por si solo, al distinguir en la librería o las manos de una persona ese ejemplar.

Es lindo observar como se cuida un Libro, porque es igual a ver como se vela un hijo cuando este vuela de nuestro lado.

viernes, 5 de abril de 2013

Deseos encontrados



Me asaltó una excitación inexplicable, no quería abrir mis ojos, por eso dejé que los parpados tomaran vida decidiendo por ellos mismos.
No anhelaban abrirse, se sentirían haraganes quizá, pero permanecían cerrados. “Aun no había despertado”...

Ni siquiera supe si estaba solo o acompañado. Aquella ola de océano puro y sabor a sal me invadió no queriendo hacer uso de mis sentidos, de pronto una ráfaga de deseo consumiéndose entre sábanas de seda me advertía que: la suave tela estaba acariciando mi parte mas erótica, imaginé una leve protuberancia sin poder definir si estaba o no, aunque el calor de mi piel en aquellas sábanas seguía avisando sobre la excitación en plena madrugada…
Abrí los ojos encontrándome con el techo blanco y un lámpara de cristal puro, poco a poco mis pupilas fueron tropezando con las paredes, que revestidas de color beige guardaban un retrato, un espejo y un clavo donde reposaba la bata de ella… Sonreí sin quererlo… Yo tan detallista, reverente de cosas finas y maniático de todo lo casi perfecto, recordé la tarde que clave esa bendita escarpia, fue por un enojo sostenido con mi Amante...

Ella solía regañarme por dejar mi albornoz tirado por cualquier rincón, nunca lo colgaba en aquel bronce laminado y esculpido pendiendo de la pared de nuestra habitación, enojado conmigo y con ella saqué lo salvaje de mi interior y con rabia tomé un clavo el martillo y en la pared contraria a sus pertenencias incrusté ese bendito clavo, desde entonces ella se adueño de él, alegando que era mas cómodo dejar allí descansar su bata. Creo que lo hizo por querer verme enfadado…

Comencé un viaje con la mirada por todo el resto de la alcoba, un sillón elegante pero rustico, ribeteado en sus ondas de un dorado casi violento, en contraste fatal con el rojo aterciopelado de su comodidad.
Que cosas tenia Aquella Mujer, tan fina pero a la vez tan brutal en la elección de cada mueble, debía ser auténtico, distinguido, pero en cada una de sus adquisiciones había algo netamente rustico, lo cual se hacia notar, así como las cortinas dueñas de una pincelada de armonía y locura en sus colores….
Mis ojos continuaron el viaje hasta detenerse en los barrotes que: erguidos y arrogantes salían de los pies de la cama, sonriendo recordé la noche, la primer noche… Cuando Mí Amante sostuvo entre sus manos aquellos barrotes salvajes, jugó con sus dedos en ellos, los acarició como si estuviera acariciando el mayor de mis deseos, me enloqueció de erotismo y sensualidad…

Ella solía hacer aquellas cosas, olía el momento justo. Cuando yo estaba acomodando mi corbata para salir, trataba de buscar mis ojos a través del espejo y los encontraba... ¡Sí!... Ahora que hago memoria siempre los encontró, ardientes, penetrantes y lujuriosos, tal cual eran los suyos, nunca tuve la fuerza de resistirme a su mirada, más sin embargo me rendía a sus deseos exigente y en ocasiones tiernos, pero esa no fue una noche tierna, se convirtió en una madrugada inolvidable... Sus manos apretaban los travesaños mientras su espalda me ofrecía su más honda tentación, arrodillado allí, justamente allí donde el mismo tiempo sentía envidia de mí…

Tuve miedo de perder mis manos en su cabello, temía que mi fuerza le causara daño, más sin pensarlo dos veces, mis dedos perdiéndose en su pelo la atrajeron hacia mi boca, boca que se abrió para morder su cuello y así lograr que de su garganta explotara un Gemido de placer, me encontré con su mirada ardiente a través del espejo, también con sus pechos vanidosos de ser vistos, pero no los toqué, sin apartar un segundo mis ojos de los suyos comencé cada movimiento avallasante de locura. No tuve dominio de mis propios deseos, en ese preciso instante olí su cabello enredado en mi mano y sentí cabalgar rumbo a las mismas estrellas...
Abandoné aquellas imágenes donde Mí Amante olvido el pudor cuando alcanzó el Clímax y con desesperación marcada mordió mi mano…
Con cautela dirigí la mirada al costado, sonreí despacio al verla ahí, recostada a mí lado, parecía un Ángel, una estrella durmiente sobre el lecho, apoyé mí cabeza en mí mano y acaricié su larga cabellera, quería contemplarla pero mis deseos parecían no oírme, solo anhelaban poseerla.

Sin quererlo bajé los ojos a sus pechos parcialmente cubiertos por una tela de seda azul, la cual en contraste con su piel clara me volvieron loco, suavemente mi mano caminó la ondules de su vientre hasta llegar a ese bosque de provocación continua, detuve mi mano pero no mis dedos que hambrientos de curiosidad siguieron buscando camino y sintiendo en las yemas, como se abría aquel lago de placer, recubrí sus pechos y no contuve mis deseos irracionales, mi lengua en conjunción con mi aliento bordearon su pezón cual erguido pedía ser acariciado, cuando mis dientes lo atraparon sentí movimiento involuntario en su cuerpo, sus manos acariciaron mi barba diciéndome sin abrir los ojos - ¿Julián…, aun no te has dormido? Solo respondí… - Shhhh… Pero mi hazaña continuó en busca de más placer, uno solo de mis dedos pudo acariciar el centro de su feminidad, logré verla arquearse aun dormida. Por esa razón con leve cuidado abrí sus piernas, en silencio y conteniendo la respiración me arrodille entre ellas y sin dejar de ser sensato, recorrí con mis labios su vientre hasta llegar a ese codiciado y pequeño diamante palpitando en su centro, fue fácil atraparlo en mi boca, acariciarlo con mi lengua y degustarlo sin pudor… Sentir sus uñas incrustadas en mi cabeza, tirando sin consideración de mi pelo…

 Experimentar eso tan pequeñito latiendo entre de mis labios, se volvió torturante y lujurioso, sentir su piel vibrando de pasión casi incontrolable me hizo seguir por más satisfacción, topándome con su esencia empapando mis labios, enloqueciendo los sentidos, esa humedad perdida en mi lengua me brindaba el deleite de succionar más y más… Pero a la puerta de un orgasmo, ella tiró de mi pelo diciéndome… - Ven… Por eso acerqué mi cuerpo erecto hasta el umbral del suyo, apoyé las manos en los fuertes barrotes y al momento de dejar caer mis parpados empujé hasta sentirme muy dentro de su interior, allí fue cuando sin mirarme levanto sus caderas para recibirme más.

Ella había estado sintiendo cada caricia, lo sé, sus piernas me enredaron y empujaron aun más a su interior. Mí Amante levantó sus manos para clavar sin consideración alguna sus uñas en mi espalda, un Gemido escapó de mi garganta al escuchar su exigencia de que la amara, pero con autoridad y ternura dije –No te muevas… Más yo no me quedé quieto, en cada envestida sentí la gloria y cuando ella se levantó de un solo movimiento sus caderas para entregarme su más arrogante y electrizante Clímax...

¿Qué puedo decir? Me sentí ancestral de mis ancestros, el aborigen salvaje y dueño absoluto de mi Mujer… Su aliento quemó mi boca, mis dientes mordieron su labio inferior y mis parpados se abrieron buscando los ojos de quien Amo… Mí Amante... Me sentí Rey y Señor, pero a pesar de las vidas que han pasado, aun no entiendo ¿Por qué yo, por que a mí me eligió?... ¿Por qué soy el dueño de su Amor...?

“Serás Mía en ésta vida…” 

jueves, 4 de abril de 2013

El Aroma de un Cuadro



Despertar entre penumbras, latir al mismo compás del tiempo, sonreír pensando que podés volver y los recuerdos llamando al olvido y el olvido no se presenta porque se olvidó de como olvidar.
Se acerca mi representante y comenta.

-  Inmejorable todo.
-  Si.
-  ¿Solo dices si? Es la mejor galería de París, donde solamente los privilegiados exponen, has llegado muy lejos en tan solo 5 años.
-  Lo sé y agradezco.

Lo dejé con el resto de los invitados y observé la galería completa, era verdad, no había pensando ser testigo de la  exhibición de mis propias pinturas, gente por doquier, inclusive el presidente Francés haciendo acto de presencia para felicitarme personalmente, algunos personajes públicos, gente famosa y entre todos el Márquez De Linor, debería sentirme alagado, pero solo pensé “Manga de hipócritas”
Cuando era un simple caballero con deseos de salir adelante, muchos de los que estaban ahí, despreciaron mis cosas y ahora..., ahora discrepaban entre ellos, a ver quien se quedaba con cual de mis creaciones y en plena disposición de pagar millones de dólares por un solo retrato.
Continué caminando entre los pasillos y me detuve ante ese cuadro a medio pintar !Oh Dios, el cuadro a medio pintar!
Que ingrato soy, pretendiendo al olvido en mis recuerdos y este riéndose de mi con razón.
Tarde tempestuosa por el azote de inclemente viento, mis manos se perdían sobre el lienzo, los dedos de un pintor sin consumar intentaban dibujar algo, nada..., ni siquiera un solo trazo poseía definición propia y sentía como el óleo se burlaba de mi, parecía desafiarme en cada línea, cada curva, cada color...
De pronto me vi rodeado de personajes inexistentes, la furiosa lluvia rompía contra el cristal, fuerte ventisca sacudía entrépitamente el techo de la habitación, truenos lograban estremecer la tierra, relámpagos alumbraban un poco más la oscura noche, el aroma intensamente salado se colaba por mis sentidos y escuchaba a la perfección el rugir del océano, mientras que aquel viejo equipo de música desgranaba El lago de los cisnes de Chaikovski, melodía única, donde se mezcla la ternura la pasión y la propia locura.
Tiene el poder de tranquilizarte y elevarte hasta la cúspide de lo irreal para luego mecerte en las tranquilas aguas del sueño dulce y apacible, yo le llamaría "Un orgasmo para el Alma" Y seguí sin poder concretar algo definido, en un lienzo cansado por la caricia de manos inexpertas, pero seguras.
Intentando ordenar mis sentires, caminé hasta el ventanal y mis ojos se posaron en la inmensidad de la noche, pero un relámpago cómplice en su intención de ayudarme, me recordó, que a orillas de la rambla estaban las vías del tren y sonreí al distinguir la silueta de una mujer, encendiendo un cigarrillo y sosteniéndolo entre mis labios regresé al cuadro, mi corazón latía con la misma fuerza que mis sienes.
Comencé a pintar sin saber que saldría de allí, pero tenía seguridad de saber que... Habría un tren y una dama cruzando las vías, y de pronto... De pronto la insensatez de alguien, el atrevimiento de no se quien irrumpía sin piedad en mi aposento, golpeando con trémula osadía e insistencia mi puerta, con furia marcada me encaminé seguro y desquiciado hacía la entrada y al abrir sonreí...
Allí de pie y salpicada por las gotas de lluvia estabas parada vos, con elegancia…, pero mi rostro se contrajo al recordar que tres meses atrás habías cortado nuestra relación alegando... Je alegando estupidez..., esas pequeñas excusas que hacen el dolor más grande y mi mente olvidó todo cuando tus uñas pasaron por mi barba y acercándote dijiste.

-  No puedo, lo intento pero no puedo, sin ti no puedo.

Pasé mi mano abierta queriendo dibujar tu perfil y trace líneas abstractas en tu piel de mujer y marfil, eran colores que aún suavizaban mis dedos, te acercaste al cuadro, lo observaste en silencio y el espejo te susurró sobre la pintura en tus mejillas, en tu cabello, sonriendo dejaste caer tu vestido y propusiste.

-  Pinta sobre mi cuerpo.

La fortaleza me la robó el viento y mis manos decidieron bosquejar sobre tu piel un sueño y cuando intentaba decir no, un tibio suspiro escapó de tus labios entreabiertos mientras rozaba tus pechos, combinación perfecta de óleo, colores, tu piel, mi enervado cuerpo, los relámpagos, los truenos, el viento, las olas acompasando nuestros besos y la melodía quebrándose en notas que nos hacían volar al firmamento...
Aquella madrugada no hubo sexo, hicimos el amor en tiempo perfecto, recuerdo como impactamos el caballete y dijiste en tono sentido.

-  Tu cuadro, mi amor tu cuadro...

Y respondí en cortado silencio.

-  No importa, mi mejor cuadro sos vos.

Tus palabras me regalaron una sonrisa, desafiante respondiste.

-  Entonces hazme el amor sobre él.

Y sin esperarlo apoyaste tus caderas en el lienzo, de allí a volar juntos hubo un paso. En mis oídos repercutían distintos acordes, los mismos de aquellos personajes inexistentes pero que tan bien se hacían sentir, los sonidos de la naturaleza y aquella pieza clásica, quienes se dieron cita en la habitación perdida de un pintor sin consumar.
Y de pronto me pregunte una tontería ¿Chaikovski se imaginaría sobre este encuentro? Pues de lo contrario no pudo haber creado impecables notas que subían y bajaban al ritmo insuperable de movimientos perfectos en un encuentro sexual.
Cuando te propuse ducharnos, hiciste algo controversial, tomaste mi mano y abriendo la ventana me invitaste a salir al balcón, el viento golpeó nuestros cuerpos desnudos y la lluvia nos bañó sin consideración, volvimos a hacer el amor bajo la lluvia de abril, donde al momento de alcanzar el clímax un rayo cayó en alguna parte no lejana de nosotros y tembló la tierra tanto como nuestra piel, lágrimas de felicidad se escaparon con el llanto del temporal…, dormimos abrazados y completamente empapados sobre el lecho de una habitación cualquiera, dentro de una ciudad cualquiera.
Al despertar lo hice solo y a pesar de mi desnudez creí haber soñado todo, sin embargo al enfrentarme al desorden de mi cuarto comprendí la verdad, sin más vestimenta que mi piel, levanté el cuadro, no estaba mal pintado, aunque la vía quedó sin terminar, y sobre la parte superior del tren habían líneas esparcidas, colores entreverados y la sensación de una mentira más.
Una hoja sobre mi almohada, temía leerla aunque tomé el valor y lo hice.
Decía:

-  Se que jamás podrás perdonarme, pero esta noche contraigo matrimonio con el Márquez De Linor, me iré muy lejos y no podía irme sin llevarme el sabor de tu piel. Te Amo pero debo decirte adiós, me llevan a París.

Aún tenía en mi cuerpo los vestigios de la noche anterior, aún guardaba la humedad de su cuerpo, aún sentía el aroma de su piel, aún guardaba infinitos aún y la sensación de vivir al revés.

Pasaron 5 años de sufrimientos y ausencias y de pronto, mientras que observo el cuadro siento una mano en mi hombro izquierdo, al darme la vuelta me encuentro con el Márquez De Linor y su bella esposa, disimulando mi rabia y dolor, estiré mi mano apretando la del Márquez y con la cortesía característica de alguien como yo, besé el dorso de la mano estirada de la Marquesa De Linor, guiñé el ojo a la pequeña niña que les acompañaba y escuché las palabras de él.

-  Mi esposa desea adquirir ese cuadro a medio terminar, pero me ha informado su representante que no está a la venta, por eso quise hablar directamente con usted.
-  Le escucho.
-  Póngale precio, se que debe tenerlo.

Retorciendo mi quijada y estrujando el sufrimiento, llamé a mi representante y le pedí algo en su oído, al retornar a ellos, hablé pausadamente.

-  Permítame antes hacerle una sugerencia.
-  Díganos.
-  Observen el cuadro mientras escuchan la melodía.

Y en ese instante se que ella me odio, pues cruelmente comenzó a sonar en toda la galería El lago de los cisnes, el tiempo se detuvo, de los ojos de aquella diva corrieron lágrimas de sal, su esposo comentó.

- Disculpe la emoción de mi esposa ante su creación, es que ella tiene locura total con esa pieza musical, siempre que la escucha se emociona al punto del llanto y...

Mi representante hizo acto de presencia y entre tanto distraía al Márquez, me acerqué por detrás de dicha fémina y susurré sobre su cuello.

- Ese cuadro es la prueba contundente de la bajeza de una Marquesa, si usted supiera que aquella noche temí porque sus gemidos apocaran la sinfonía de la tormenta.
-  No sigas...
- Tenés el descaro de venir hasta aquí y encima con nuestra hija...
- ¡ Por favor!
- Su mentón guarda el mismo lunar y el mismo hoyo que descansa en el mío, sus ojos son tan verdes como los míos, pero tiene tu gracia, su sonrisa es idéntica a la tuya  y el cabello tan negro como el tuyo, ¿por qué viniste?
-  No puedo olvidarte.
- ¿Y si hubieras podido? Si hubieras podido te hubiera importado una mierda mi dolor.
- Por favor no sigas.
- La misma suplica espeté durante muchos años, pero ni siquiera estabas para escucharme, entonces no te preocupes, no delataré tu secreto.
-  Estoy dispuesta a dejarlo todo por ti...
- Justamente ahora que soy reconocido y podría darte todo o más que tu marido, pues por ahí me enteré de las deudas acaecidas por el juego...

Y posterior exterioricé una gran carcajada, la cual invadió la galería completa, ante ello se acercó su esposo, el Márquez que no me reconocía porque yo había adquirido un seudónimo artístico muy diferente a mi nombre de pila, por ende, lo más probable que ni siquiera recordara a aquel hombre quien una vez le pidió un favor.
El Márquez De Linor se sorprendió por la risa acalorada y expliqué.

- Le felicito Márquez, su esposa tiene un gran sentido del humor, logró hacerme reír.

Ante la sonrisa de su esposo, quité el cuadro de la pared y entregándoselo a ella en manos propias, hablé mirándoles a ambos.

- Este cuadro no tiene precio, pero se lo obsequiaré a su esposa con una condición Sr. Márquez.
- Le escucho.
- Me gustaría contar con su palabra, que este cuadro adornará su alcoba, sería para mi un gran honor saber que dicha creación salida de mis manos, será gendarme y testigo de un amor tan grande e intenso, como se les nota, tienen ambos uno por el otro.
-  Le doy mi palabra de ello.
-  Espero que la cumpla.
-  Me gustaría invitarlo a nuestra casa, una cena, un almuerzo, lo que usted disponga y de esa manera, podrá corroborar mis palabras.
-  Acepto la invitación. 

Besando la mano de ella, apretando la mano de él y besando la frente de Mi hija, volví a adueñarme de la palabra y golpeando mis manos hablé.

-  Pido la atención de todos los presentes.

En el momento justo que los cientos de invitados se acercaron, llamé a la Condesa Elizabeth, quien sonriente caminó hasta mi lado y luego de besar sus labios, tomé de mi bolsillo derecho, un cofre de terciopelo azul y lazos de oro, al abrirlo, atrapé aquel anillo de oro y diamante y al instante de ponerlo en su dedo, anuncié.

- Deseaba que llegase este momento, no solo por la gran presentación de mis obras, sino también porque anhelábamos comunicarles sobre nuestro compromiso oficial, donde mi representante se encargará de entregarles en manos propias la invitación a nuestra boda, la cual se realizará en la residencia de los padres de mi futura esposa, con fecha marcada para el próximo sábado, esperamos contar con el honor de su presencia.

Acto seguido, nos besamos en los labios y las felicitaciones fueron y vinieron, hasta que me tocó el instante sublime de apretar la mano del Márquez De Linor, por lo cual aproveché para decir, delante de su esposa.

- Como verá Sr. Márquez, me convertiré en gendarme de mi cuadro, pues como futuro concuñado, seré visitante asiduo a su hogar, siempre y cuando esté de acuerdo.

Aquel hipócrita me abrazó diciéndome.

- Bienvenido a la familia, esta noticia nos tomó por sorpresa, así que por favor trátame de tu.
- Será de vos, pues pertenezco a un país de América del sur.

Sonriendo, ella "La Marquesa" me abrazó y susurró a mi oído.

-  Nunca te lo perdonaré.
-  Yo tampoco.

Designios de la vida, juegos del destino...
Nunca desafíes a un Don nadie en la mesa del ajedrez que conforma la existencia, porque a veces, solo a veces, la vida puede dejarte en jaque mate con un movimiento inesperado.


Continuará...

martes, 2 de abril de 2013

Auténtica herencia ilegitima


Sonó el timbre. Abrió Micaela.
¿Quién es Micaela? Mi nana.

Era el Dr. Venia a ver al abuelo, 83 años, postrado en una cama porque esa maldita leucemia le arrebataba las ganas de vivir.
Lo examinó. Me miró haciéndome seña con su mano y supe lo que vendría.
Cuando salía, el abuelo me llamó, dejé al medico esperando y acudí a su reclamo, tomó mi mano entre las suyas, viejas, arrugadas, con las venas a flor de piel, casi pugnando por salir.
Solo dijo en tono balbuceante…

-  Se que voy a morir y de todo lo conseguido en años de lucha me llevo la satisfacción de saber que tu, mi nieto me has amado de verdad.

No pude expresar palabras nobles, la garganta se contrajo, el pulso acelerado advertía sobre próximas lágrimas.
Él lo supo volviendo a decir.

-  Llora sin miedos, porque hay que ser muy hombre para llorar, llora la mujer y no existe fuerte mas fuerte que ella, quien pare, cría, soporta infidelidades, dolores ajenos, es tan fuerte ante los demás, entonces querido nieto mío. ¿Por qué no llorar nosotros que somos los mas débiles?

Sentí el llanto correr y sus dedos secaron mis lagrimas, comentó en queda voz.

-  Quiero pedirte un favor, tú eres el heredero de todos mis bienes, cuídalos, disfrútalos y sigue siendo como eres, ante mi cercana muerte vendrá lo inevitable,  mis hijos y demás nietos te dirán una verdad, cruel verdad, pero lo harán en base a lastimarte por descubrir, que a ti lego mi fortuna y quiero que estés preparado.

No comprendía su proceder, mas permanecí en silencio, él me doctrinó así, me dijo… Quien no escucha primero, no sabrá nunca que responder y se resguardará tras palabras necias para desviar el tema central de una charla. Quien habla lo hace porque necesita ser escuchado.
Sonreí entre tristeza y alegría, volvió a decir.

-  Ellos querrán mortificarte, diciéndote que no eres sangre de mi sangre y eso es pura realidad, una noche calurosa salí a caminar por la costanera y el llanto de un crío me hizo detener, caminé siguiendo el sonido y allí rodeado de basura y pescado estabas tú, al tomarte entre mis brazos supe que jamás te irías de mi lado, te adopté como mi nieto y en contra de todos creciste conmigo, me alegraste la vida y no me arrepiento, solo siento arrepentimiento por haber dicho, que tus padres murieron en un accidente, porque no es verdad, no los conocí, por suerte, o los hubiera matado con mis manos.

No podía omitir palabra, el llanto se apoderaba más fuerte de mí.
El siguió.
-  No llores de tristeza, hazlo alegremente, porque por tus venas corre la sangre de mis ancestros, aquella que es la mas importante, sangre de honestidad, templanza y serenidad, no posees maldad y has soportado de pie y sin entenderlo, el desprecio de toda la familia. Me has defendido sin saber la verdad, me has traído a vivir a tu casa cuando supiste que estaba enfermo y se, que de no ser por ti, me hubiera muerto hace mas de un año, gracias por tu amor, eres el único merecedor de llevar mi apellido, que es tuyo. Gracias a la vida por dejarme morir en tu compañía, me siento cuidado. Te amo mi pequeño duendecillo de arena.

No pudo seguir hablando, sus parpados se cerraron, su mano se aferró a la mía para caer después y entendí que partía. Sonreí al comprender porque me decía siempre su duendecillo de arena, me había encontrado sobre ella.
El velatorio se dio durante dos días, pasó lo que dijo el abuelo y sentí asco cuando hablaron del testamento sin entender, porque ellos, que eran sangre de su sangre nunca habían valorado a un ser tan pleno.
Su fortuna es una gran fortuna, pero sus consejos y experiencia me convierten en el caballero más rico del mundo.

Nunca olvidaré que mientras los demás niños jugaban, él me enseñó a tocar el Piano, supo trasmitirme la Melodía producida por la cuerda de una guitarra o sencillamente me adiestro en cuanto a Mozart, Beethoven. Pasaba largas horas regalándome la magia encontrada en un buen cuadro y hasta sentí el olor del lienzo.
Fue un Caballero y lo seguirá siendo por siempre, sus manos sabían acariciar mi melena mientras corría feliz por campos llenos de vida, me legó el amor a la naturaleza y también supo como hacerme sentir la sinfonía del viento.

Lo llamaban loco y para mi fue el más cuerdo de todos.

Su familia de sangre je, continúan entre debates por dinero, hijos y padres separados intentando quitarse las cosas entre si.
Yo sigo tranquilo con la pipa entre mis labios viendo la vida pasar, sintiendo aquello que muy pocos podemos sentir, simplemente la grata sensación de palpar caricias en mi Alma, pero eso no puede hacerlo aquel que solamente mira y vive por lo físico…

El Abuelo… Cuanta sabiduría…

Y Tú Abuelo ¿Qué papel jugo en tu vida?
              

No soy suficiente



Corre hacia mi sin prisa y descalza
deja el miedo en un rincón de la casa
mira mis ojos, son tuyas mis ganas
dame tu amor, olvidando el temor...

Te observo en silencio, callado estoy
te siguen mis ojos, a donde vas, voy...
tus ojos seducen, tu escote provoca
tu pelo al viento, me descontrola tu boca.

Ven, acércate sin miedo y bésame despacio
dame tus deseos, confiésame un Te Amo
rózame la piel, desenfrena los sentidos
arráncame la vida en un solo Gemido.

Pinta mis anhelos con tus pechos
dibújame los labios con tu aliento
marca mi cuello con desespero
destrózame el pudor sin argumentos.

Tatúa en mi pecho tu fantasía
apriétame las manos con delirio
muérdeme con fuerza y salvajismo
despiértame los más bajos instintos.

Atrévete a hurgar en mis deseos
desquíciame en ésta madrugada bella
descontrólame sin vergüenzas
ámame sin pudor ni consciencia.

Olvida la razón y el mundo entero
deja el pasado en un rincón de la vida
dale a mi cuerpo pinceladas de armonía
pinta mis sentidos con tu piel en la Mía.

¡Sí! Búscame, y piérdete en mi lecho
araña mi espalda, desgarra mi pecho
clávame las uñas y no me digas nada
muérdeme los labios, arrebátame la calma.

Cabalga en mi cintura, átame a la cama
entrégame tus pechos, dame tu nostalgia
aprisióname en tu interior y calla
dale rienda suelta a tus intensas ganas.

Soy Escritor, loco, bohemio y soñador.
Tu eres la Dama, la Mujer, eres Mí Poesía.
Atrévete a escribir con tus uñas en mi cuerpo
la historia de nuestro amor y nuestra vida.

Y entrégame de tu interior la espesa miel
que me empape desde el Alma a la piel
quiero un clímax sin preguntas, ni porqués
déjame estar por una noche a tu merced.

Sácame la esencia con movimientos precisos.
Quiero explotar en tu interior ya mismo
ser tu prisionero por una noche nada más
refugiarme en tus entrañas por la eternidad.

Y que te duermas conmigo sin mirar atrás
prometo que mañana no comentaré nada
solo me quedaré con tu aroma de Mujer
y el aroma de dos cuerpos amantes del ayer.

Camina descalza hacia mí, ven despacio.
No soy un ogro, tampoco soy un sabio.
Solo soy un hombre que te venera y Te Ama
y desea por una noche, estar Cautivo en tu mirada.

Rendirme a tus deseos arrancándote el miedo
de poder darte la seguridad que necesitas
para que te conviertas en mi absoluta Dueña
y sientas que Mí Alma te clama con reverencia.

Estoy solo aquí y quisiera saber....
Si Mí Amor es tan grande que te pueda poder
que logre tus temores llegar a derrotar
con Mí Ternura y tu fuerte mirar.

Un océano de placeres y redención
Una brisa de suave revelación
El viento en tu pelo diciendo que no
Que no soy suficiente para arrancar Tú Temor...


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